Al abrigo de los barrios más antiguos, Tortosa cele- bra durante la segunda quincena de julio la Fiesta del
Renacimiento. Recuperar el pasado a través de los sentidos, recorrer las calles de la ciudad como si
quinientos años no hubieran pasado, es la propues- ta que nuestra ciudad brinda a los visitantes.
Más de 500 actores, 60 espectáculos, 3000 ciuda- danos vestidos de época, comerciantes y tabernas llenan
las calles y las plazas de la ciudad, de fiesta, música alegría y color.
La ciudad, capital de un extenso territorio, nos mues- tra su orgullo y su devenir cotidiano a través del
gobierno de la ciudad, del comercio, de las cos- tumbres, la gastronomía, y las más diversas expre- siones
de la Fiesta. Los estandartes en las calles, con la bandera de la Veguería de Tortosa al frente, nos
transportan en el tiempo hacia el esplendor de una ciudad en el siglo XVI. Una ciudad que ha visto
determinada su historia des del vínculo que el Ebro le confería con el mar Mediterráneo, una ciudad
multicultural y abierta al mundo a través del agua.
El esplendor luce por las estrechas y tortuosas calles del centro histórico de la ciudad, y se presenta
con toda su magnificencia en el Desfile y Muestra de Armas en honor a las banderas de la Vegueria de
Tortosa y de la ciudad, en la que participan el gobierno de la ciudad, las milicias de defensa, los
representantes de los barrios y los oficios, los comerciantes y mercaderes, la ciudadanía y los cómicos
y comediantes venidos de todas partes para la celebración.
La ciudad se transforma, los tortosinos engalanan y adornan las calles y las fachadas de sus casas con
vegetación, estoras y tapices, antorchas y velas. La ceremonia, el fasto y la cotinianidad de una ciudad
del siglo XVI se convierte en guión de la Fiesta, y la ciudadania en los actores de una ciudad que se
transforma para transportarnos a través del tiempo.
















